Escudo

El escudo de armas del municipio de Tierra Blanca está compuesto, primeramente, por una cruz que le da un realce trascendental y significativo que ha tenido desde el momento en que fue delimitado y conquistado el territorio del municipio por Don Nicolás de San Luis Montañez y misioneros que lo acompañaban, los cuales colocaban generalmente una cruz sobre las mojoneras y sitios delimitados.

En seguida aparece la denominación de Santo Tomás Apóstol de Tierra Blanca, con la intención de perpetuar lo que los conquistadores establecieron en el momento de la fundación del pueblo bajo la advocación de este santo el 4 de julio de 1536, según consta en el acta de fundación. Dicha denominación se encuentra escrita sobre un listón que sostienen dos querubines, pretendiendo con esto, integrar al escudo la existencia artística y religiosa cultural que se encuentra manifestada en más de cuarenta oratorios localizados dentro del territorio del municipio, algunos de los cuales siguen manteniendo un vínculo con la comunidad.

Posteriormente aparecen sobre la mitad superior del óvalo un total de 25 estrellas que representan los puntos o parajes referenciales en el momento de realizar la delimitación territorial del municipio por el cacique conquistador Don Nicolás de San Luis Montañez, encontrándose al pie de la cruz y sobre la corona como punto más importante, la que corresponde al pueblo de Santo Tomás Apóstol de Tierra Blanca. En la parte superior, resalta una corona que representa la época del virreinato que correspondió gobernar al primer virrey de México Don Antonio de Mendoza, quien dio la autorización oficial para la fundación de este pueblo.

El lema "€œFe, Cultura y Trabajo"€, siempre estará manifiesto en la población, haciendo referencia a las propias expectativas de sus habitantes. En la parte superior izquierda del óvalo aparece la imagen de Santo Tomás Apóstol y a sus pies el territorio geográfico o mapa del municipio de Tierra Blanca; la parte superior derecha presenta un casco de guerrero español, el cual idealiza la presencia de los conquistadores españoles en este territorio, así como un arco, lanza y flecha que representa al grupo de cazadores recolectores que habitaban esta zona (chichimecas); de igual manera se ha puesto una vasija, con la intención de representar a los grupos sedentarios que también ya habitaban esta zona (otomíes). Con esta trilogía se hace converger de manera gráfica la presencia y fusión cultural que tuvo lugar en nuestro municipio.

En la actualidad se siguen manifestando algunos términos como son: fe, el trabajo y la cultura, recordando las expectativas de sus habitantes.En la parte inferior izquierda se muestra el cerro del Zamorano, mismo que dentro de la orografía, no solo del municipio, tiene trascendencia referencial y orgullo natural para los habitantes un significado especial en el sentido espiritual y ritual; en la parte inferior derecha se encuentran representadas las artesanías más comunes que hasta la fecha siguen siendo un reflejo de la capacidad artística de los tierrablanquenses que combinan con su trabajo que les brinda el sustento diario; la canasta y el petate, la primera contiene en su interior productos que tradicionalmente han identificado al municipio y que a la vez proporcionan una manera digna de alimentarlos como son: el maíz, la nuez, las limas, el piñón, etc.

En la parte inferior del óvalo aparece una de las obras arquitectónicas que más identidad guardan con el municipio y que al mismo tiempo está en constante actividad con la población, proporcionando los servicios espirituales y religiosos y que corresponde al templo de Santo Tomás Apóstol, patrono de la parroquia del mismo nombre y en cuya advocación fue fundado el pueblo en 1536 fecha que aparece a continuación.

En la parte externa inferior del óvalo se ha puesto la representación de una tembladera de plata (pequeña jarra o vaso muy fino con dos asas a los lados) que según el acta fue utilizada en la ceremonia de posesión, para sacar agua del río y esparcirla por todas parte como señal de verdadera posesión. De esta tembladera parten dos ramas de mezquite queriendo representar con ello una de las plantas más comunes del municipio y que guarda un significado muy especial debido a que fue en la parte externa de la ermita se celebró la primera misa como parte del ceremonial de conquista militar y espiritual de este territorio, haciéndose sonar una campanita que colgaba de un mezquite.